El Fiat Pulse es la apuesta fuerte de la marca italiana en el competitivo segmento B-SUV. Fabricado en el Mercosur, se posiciona como una opción de entrada de gama ideal para el uso urbano y familias jóvenes que buscan estética crossover sin pagar el precio de una SUV mediana. Aunque comparte arquitectura con el Argo, logra una identidad propia gracias a su mayor despeje, diseño robusto y tecnología actualizada. Se destaca por una puesta a punto de suspensión pensada específicamente para las calles argentinas.
Ventajas
- Motorización T200: El motor 1.0 Turbo (versiones intermedias y full) ofrece una excelente relación entre agilidad y bajo consumo.
- Confort de marcha: Suspensión mullida que absorbe muy bien las imperfecciones de nuestros asfaltos.
- Tecnología: El sistema multimedia Uconnect es de los mejores del mercado, rápido y con conectividad inalámbrica.
- Versión Abarth: Único en su segmento en ofrecer una variante genuinamente deportiva con 175 CV.
- Diseño: Estética moderna y atractiva que agrada a la mayoría del público.
Desventajas
- Seguridad pasiva: Toda la gama ofrece solo 4 airbags (frontales y laterales), quedando atrás de rivales que estandarizan 6.
- Frenos: Utiliza frenos traseros a tambor, un sistema antiguo para el precio del vehículo.
- Calidad percibida: Abundancia de plásticos duros en el interior, alineado al segmento pero mejorable.
- Espacio de carga: El baúl de 370 litros es correcto para ciudad, pero algo justo para vacaciones familiares.
Versiones disponibles
La gama se estructura en tres escalones bien definidos:
- Drive (1.3L 99 CV): Disponible con caja manual o automática CVT. Es la opción de acceso, con mecánica confiable y económica, aunque de prestaciones modestas. Ideal para flotas o primer auto.
- Audace e Impetus (1.0T 120 CV): El equilibrio ideal. Ambas con caja CVT. Suman el motor turbo más eficiente. La versión Impetus es la más recomendable por sumar asistencias a la conducción (ADAS), tablero digital y llantas de 17".
- Abarth (1.3T 175 CV): Variante de nicho con caja automática de 6 marchas. No es solo estética: tiene motor, frenos y suspensiones modificadas para una conducción deportiva real.